Ciento veintiséis

           Cuando me pongo a pensar en lo que echo en falta me duele el pecho y eso que llaman alma se contrae, dejando mi humanidad sin aire, sin sangre, sin imágenes. Finalmente lo que me impulsa a recordar es también lo me  hunde en un profundo olvido de negación… como única alternativa de vida. 

Ciento veintitrés

A veces la semana puede comenzar un jueves
Otras veces la semana puede terminar un lunes
Y esa relatividad del tiempo a menudo me enloquece
Nada es lo que se ha dicho que es 

Un lunes puede ser un jueves
Un beso puede ser un adiós
Un poeta puede ser un suicida.

Ciento veintidós

A veces la muerte es la única forma de vida y no me refiero a morir propiamente tal, sino a reconocernos como seres para la muerte.

El sabernos mortales nos impulsa a luchar por la vida. Ese es el único instante en el que deseamos con toda nuestra alma vivir una vida que tenga significado.